viernes, 24 de febrero de 2012

Un guiño del destino...

A veces pienso en El Abuelo, como yo lo llamo, pues si Jesús se refería al buen Dios como nuestro padre y para mi Jesús es como mi padre, para mi el buen Dios sería mi Abuelo, uno más, ¿para qué conformarnos con tener sólo dos?

Esta es una de mis teorías religiosas personales, y aunque suene a sorna no lo pretende, pues la religión no debería ser algo serio, trascendente si, pero no serio. Es más, para mi El Abuelo es el que mejor humor tiene en todo el Universo, que después de todo es su creación y seguro que se lo sabe "de pe a pa".

Y qué hace el buen Dios cuando nos ve tristes, pues muy sencillo, nos lanza un guiño, pero no uno cualquiera, sino uno encadenado, en carambola, como en el billar. Tan sólo hay que saber distinguir las señales para darnos cuenta de que lo ha hecho.

Claro, luego él está ahí en el paraíso, en la central de vigilancia, con miles y miles de billones de cámaras... si sí, he dicho miles y miles de billones, ¿acaso alguien cree que en sus dominios sólo tiene 6.000 millones de almas en un puntito recóndito y azul? ¡¡¡El Abuelo lo hace todo a lo GRANDE!!!

Como decía, que él luego ve la carambola y la carita de pobres desgraciados que ponemos y se parte, se troncha, se lo pasa bomba!!!

Seguramente que si alguien se topa con esta entrada piense: "¡Mira, otro chiflado más en Internet!". Y probablemente sea cierto, pero creo que nunca he hablado más en serio en toda mi vida. Los mejores posts en internet, son los que están más encriptados.

Pues nada Abuelo, "¡¡¡guiño recibido!!!" :D